Se dice que Thomas “Old” Parr fue el hombre más viejo de Inglaterra: nació en 1483, vivió 152 años (y nueve meses) y murió en 1635. Su historia se convirtió en un mito urbano y en un símbolo de longevidad. Esta leyenda fue tomada por los hermanos escoceses Samuel y James Greenlees, prominentes destiladores de whisky, cuando dieron vida a un whisky prémium que llevaría la figura del “viejo” Thomas Parr como ícono de calidad e integridad.
Creían que combinar los mejores whiskies en el punto exacto de su maduración produciría una mezcla de sabor extraordinario. Impulsados por esta convicción, experimentaron incansablemente, decididos a crear una mezcla reconocida como uno de los mejores whiskies escoceses. Finalmente, en 1909, los Hermanos Greenlees introdujeron (Antiguo) Old Parr.