Baileys ha sido pionera en la categoría de licores de crema desde su creación en 1974 y la lidera con orgullo hasta el día de hoy.
La historia de Baileys comenzó en Dublín, cuando un equipo de expertos se propuso elaborar una mezcla descaradamente deliciosa de dos de los ingredientes más sabrosos de Irlanda: la rica crema láctea y el mejor whisky.
Tardaron más de dos años, pero finalmente lograron que estos dos improbables socios se unieran, dando como resultado el lujoso líquido indulgente que hoy conocemos y amamos en todo el mundo.
Versátil y delicioso, Baileys es perfecto para crear cócteles de postre.